Después de los hermanos Giovanni y Jonathan Dos Santos, Chicharito o incluso Hirving Lozano, México parece haber encontrado su nueva pepita: Gilberto Mora. Un mediocampista ofensivo muy pequeño (1,69 m), el joven de 16 años juega en el Club Tijuana (Liga MX). Con 15 años y 308 días se convirtió en el jugador más joven en disputar un partido e incluso en el goleador más joven en la historia del club mexicano. Lanzado a la defensiva la temporada pasada, Mora ya ha jugado 41 partidos con Tijuana para un total de siete goles y dos asistencias.
El oriundo de Tuxla Gutiérrez también vivió todas las selecciones juveniles con la Clasificaciónpasando de U15 a U20. El pasado mes de junio, Mora fue convocado para la Copa Oro con el primer equipo de Javier Aguirre. Comenzando en cuartos contra Arabia Saudita (victoria, 2-0), también estuvo alineado en la semifinal contra Honduras (victoria, 1-0). Un encuentro en el que brilló dando un pase decisivo a Santiago Giménez. Vencedor en la final ante Estados Unidos (1-2), Mora se convirtió en el internacional más joven en ganar un torneo internacional con una selección A, con 16 años y 265 días, superando así a Lamine Yamal y su coronación en la Eurocopa 2024 con España.
¿Tres Mundiales antes de un traslado a Europa?
Está claro que Gilberto Mora sigue superando récords de precocidad. Y puede que aún no haya terminado. Actualmente, Mora está jugando el Mundial Sub 20 con México y sigue sorprendiendo al mundo. Después de cuatro partidos, Gilberto Mora ya suma tres goles y ha dado dos asistencias. Su equipo también se clasificó para los cuartos de final de la competición. Después de brillar en Chile, Mora podría seguir con el de la Sub 17 en Qatar, antes del Mundial de selecciones… en casa.
Tres Mundiales para el jugador de 16 años, al que siguen varios grandes equipos europeos, entre ellos el Paris Saint-Germain, el FC Barcelona, el Real Madrid, el Manchester United y el Manchester City. Valorado en 4,5 millones de euros, Mora tendrá así la oportunidad de brillar más en los próximos meses y hacerse un nombre, incluso antes de llegar a Europa.